El Partido Nacional Libertario (PNL) manifestó su descontento con el tono de la cuenta pública del Presidente José Antonio Kast, al considerar que el Mandatario evitó realizar críticas directas al gobierno anterior de Gabriel Boric. Dirigentes de esa colectividad señalaron que el discurso fue una oportunidad perdida para exponer la real herencia fiscal y administrativa del Estado.
El presidente del PNL, Johannes Kaiser, afirmó que la exposición presidencial debió haber sido más contundente respecto de la gestión previa. “Habría preferido una cazuela con más carne”, declaró, y agregó que Kast “le salvó el pellejo a la izquierda” al no profundizar en las falencias encontradas. Kaiser también expresó dudas sobre si el oficialismo responderá con el mismo tono no confrontacional que utilizó el Jefe de Estado.
El diputado Pier Karlezi, también del PNL, calificó la alocución como “una oportunidad perdida” para informar al país sobre el verdadero estado de las cuentas públicas, los ministerios y los proyectos en ejecución. Karlezi señaló que, si bien apoyan casi en su totalidad los anuncios realizados durante las dos horas y media de discurso, se omitió dar a conocer el avance real de las políticas heredadas.
Por su parte, el secretario general del PNL, Juan Antonio Urzúa, reclamó la ausencia de un anuncio sobre indultos presidenciales a funcionarios de las fuerzas de seguridad. “Era el momento de hacerlo”, indicó, y sostuvo que es fundamental avanzar en esa medida para que los efectivos puedan desempeñar su labor con certeza de respaldo gubernamental.
En el oficialismo republicano, en tanto, hubo coincidencia parcial con la crítica del PNL: se reconoce que Kast pudo haber sido más explícito al describir las condiciones en que encontró el Estado. Sin embargo, desde la coalición gobernante explican que una arremetida directa contra Boric podría haber sido contraproducente, dado que el Ejecutivo aún espera el apoyo de sectores del Socialismo Democrático para la megarreforma que esta semana inicia su tramitación en el Senado.
La diputada republicana Javiera Rodríguez valoró el contenido del discurso en lo relativo a seguridad, especialmente el bono trimestral para Carabineros, medida que, según dijo, era esperada por la institución. Destacó que la cuenta pública se centró en principios como la familia y la seguridad, propios de la identidad republicana.
El único momento en que Kast aludió a la administración anterior fue cuando señaló que la situación económica y fiscal es “más compleja de lo que se podía prever”, atribuyéndolo a un déficit estructural del 3,7% del PIB en 2025, más del doble del 1,6% comprometido. Afirmó que “el problema no fue solo gastar de más, sino prometer ingresos que nunca llegaron”, pero evitó mencionar a Boric.
La expectativa de algunos parlamentarios del Frente Amplio, que en la antesala del discurso especulaban con que Kast centraría sus críticas en el gobierno anterior, no se cumplió. El Mandatario optó por un relato que ya había explotado en campaña: implementar un gobierno de emergencia para subsanar los efectos de la administración previa, pero sin apuntar directamente a su antecesor.
En el oficialismo, la estrategia de Kast es vista como un cálculo político para no cerrar puertas con la oposición moderada, de cara a la discusión legislativa de la reforma clave que comenzará esta semana en la Cámara Alta. La ausencia de hostilidades hacia Boric es interpretada como una rama de olivo hacia la izquierda, aunque desde el PNL se duda que esa actitud sea correspondida.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
