La dirigente comunista Bárbara Figueroa salió al paso de las críticas contra la oposición por su postura frente al proyecto estrella del gobierno del Presidente José Antonio Kast, la llamada megarreforma de Reconstrucción Nacional, y emplazó al Ejecutivo a liderar un diálogo genuino, sin urgencias legislativas que impidan un análisis pausado de la iniciativa.
En una entrevista transmitida por un medio digital, la secretaria general del Partido Comunista invirtió el argumento habitual: sostuvo que no son los parlamentarios opositores quienes deben justificar su rechazo a las normas, sino que es el gobierno el que debe cargar con la responsabilidad de convencer y buscar acuerdos. “El peso de la prueba no lo tiene la oposición”, afirmó Figueroa, añadiendo que cuando la actual coalición gobernante estaba en el llano, exigía lo mismo que ahora reclama su sector.
El proyecto de Reconstrucción Nacional, que ya fue despachado por la Cámara de Diputados, ingresó al Senado para su discusión. Llega con su núcleo central intacto, pero con un escenario de votos más ajustado, donde la oposición, sectores bisagra e incluso algunas bancadas oficialistas ponen la lupa sobre aspectos como la invariabilidad tributaria, el impuesto a las contribuciones y el crédito al empleo.
CARGA DE LA PRUEBA EN EL DIÁLOGO POLÍTICO
Figueroa recordó la conducta que tuvo el Partido Republicano durante la administración del expresidente Gabriel Boric, cuando esa colectividad, entonces en la oposición, rechazó iniciativas clave como la reforma de pensiones sin que se le tildara de obstruccionista. “O medimos a la oposición siempre con una misma vara, o es complejo”, alertó la dirigente, quien descartó que la actual postura de su sector sea una estrategia de bloqueo.
En esa línea, planteó que durante la gestión anterior rechazar proyectos no era visto como una conducta negativa, sino como una postura firme y con convicciones, mientras que ahora esa misma actitud es criticada. Eso, a su juicio, no es correcto.
Para la secretaria general del PC, el Ejecutivo debe ser el primero en tender puentes, tal como lo reclamaban los actuales oficialistas cuando estaban en la vereda de enfrente. Citó específicamente la retórica de los republicanos durante el gobierno de Boric como ejemplo de una oposición firme que hoy nadie cuestiona por haber ejercido su labor de contralor.
URGENCIA Y SEPARACIÓN DE LA LEY MISCELÁNEA
Uno de los aspectos que más criticó Figueroa fue la ausencia de una señal clara por parte del Presidente Kast durante su primera Cuenta Pública, el pasado lunes. La dirigente esperaba que el mandatario propusiera separar del proyecto principal aquellas materias que efectivamente tienen relación directa con la reconstrucción del país, y que esas normas se tramitaran de forma transversal para avanzar con celeridad en lo urgente.
“Hubiese sido una gran noticia para el país que eso hubiese sido un énfasis ayer en la Cuenta Pública del Presidente”, lamentó.
La oposición, según Figueroa, espera que el debate se desarrolle sin aprietos de tiempo, ya que considera inviable dialogar en profundidad en un plazo de diez días. En este punto, recordó que la facultad de fijar urgencias recae en el Ejecutivo, no en el Congreso, y que es el gobierno quien debe crear las condiciones para un intercambio político serio.
“Si vamos a discutir, también tenemos que ver qué es lo de fondo. Y lo de fondo es que nosotros no podemos apoyar. No es un problema ideológico para nosotros, es más ideológico para el gobierno”, sentenció la dirigente, dejando claro que, a su juicio, el conflicto de fondo radica en la postura ideológica del Ejecutivo, no en la de la oposición.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
