El biministro del Interior y vocero de gobierno, Claudio Alvarado, emerge como el principal articulador de los recientes cambios en la segunda línea del Ministerio de Seguridad, según interpretan diversas fuentes en La Moneda. La designación de Pilar Giannini como nueva subsecretaria de Seguridad Pública y de Gonzalo Guerrero como subsecretario de Prevención del Delito no solo renovó por completo las dos subsecretarías de la cartera, sino que también puso en evidencia el peso político que ha acumulado Alvarado al interior del Ejecutivo.
UN CAMBIO CON LECTURAS POLÍTICAS
Los nombramientos, oficializados por el Presidente José Antonio Kast, fueron recibidos inicialmente como un respaldo al ministro titular del ramo, Martín Arrau. Sin embargo, en el oficialismo prevalece la lectura de que la decisión consolida el proceso de influencia que Alvarado ha desarrollado desde el inicio de la administración, particularmente en el área de seguridad. La salida de Andrés Jouannet y de Ana Victoria Quintana dejó espacio para que dos colaboradores directos del biministro asumieran esos cargos.
Giannini se desempeñaba hasta hoy como asesora en materias de seguridad del Ministerio del Interior, mientras que Guerrero ejercía como jefe de gabinete del secretario de Estado. En Palacio consideran que este movimiento de piezas refleja un proceso que venía gestándose desde el inicio del gobierno, incluso durante la gestión de la exministra Trinidad Steinert, cuando Alvarado mantenía una atención permanente sobre el área pese a la separación institucional entre Interior y Seguridad.
La percepción de que Alvarado ha salido fortalecido se enmarca, además, en las tensiones registradas semanas atrás entre el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, y el jefe del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval. Esa pugna, según fuentes de gobierno, dejó al biministro en una situación incómoda, al ponerse en cuestión el centro de gravedad del poder ejecutivo. Con este ajuste, Alvarado logra empoderarse y afianzar su posición dentro del gabinete.
DECLARACIONES DEL VOCERO
Durante su vocería habitual del miércoles, Alvarado abordó directamente los nombramientos. Destacó la formación académica y la experiencia en el servicio público de ambos designados. Señaló que conoce a Giannini y Guerrero desde los gobiernos del expresidente Sebastián Piñera, cuando coincidieron en la Secretaría General de la Presidencia. Agregó que ambos lo acompañaban en el Ministerio del Interior desde el 11 de marzo y que el Presidente realizó una muy buena elección.
“Son personas de una gran formación académica, con mucha experiencia en el servicio público”, sostuvo el vocero. Añadió que se siente contento de que profesionales de larga trayectoria y conocimiento del Estado puedan colaborar en esas altas funciones.
LOS ANTECEDENTES DE LOS DESIGNADOS
Gonzalo Guerrero es abogado con experiencia en distintos gobiernos de centroderecha. Durante el primer mandato de Sebastián Piñera se desempeñó como jefe de la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos (ONAR), dependiente de la Segpres. En 2021 asumió como jefe de gabinete del entonces ministro del Interior, Rodrigo Delgado, cargo que dejó en medio de una controversia vinculada a la pandemia de Covid-19. En esa oportunidad fue cuestionado por su vínculo familiar con el padre de un lactante que viajó a Estados Unidos en plena emergencia sanitaria y que, al regresar, fue diagnosticado con la variante Delta del coronavirus. Delgado defendió públicamente a su colaborador al momento de su salida.
Guerrero es además integrante de la Iglesia Pentecostal Apostólica, congregación a la que también pertenece el padre del menor involucrado en la controversia.
Pilar Giannini, en tanto, es magíster en Ciencia Política y cuenta con una trayectoria concentrada en políticas de seguridad. Durante el segundo gobierno de Piñera ocupó la jefatura de la División de Seguridad Pública y la secretaría ejecutiva de la Unidad Coordinadora para la Reforma de Carabineros. Posteriormente se desempeñó como secretaria ejecutiva de la Asociación de Municipalidades para la Seguridad Ciudadana de la Zona Oriente (AMSZO) y, durante el último año, ejerció como investigadora en materias de seguridad en Athenalab.
LA INFLUENCIA DE ALVARADO
En el oficialismo reconocen que Alvarado ha sido uno de los pocos ministros con capacidad para definir a sus subsecretarios. Ejemplo de ello es Máximo Pavez, actual subsecretario del Interior, cuyo vínculo con el biministro también se remonta a los gobiernos de Piñera. Asimismo, la subsecretaria de la Secretaría General de la Presidencia, Constanza Castillo, forma parte del círculo profesional con el que Alvarado ha trabajado desde esa misma época.
En el Ejecutivo destacan que el biministro ha logrado construir un espacio propio en la Segpres, desarrollando una relación a la par con el trabajo del ministro José García Ruminot y consolidándose como una figura con peso propio dentro de la repartición. Con los nuevos nombramientos en Seguridad, Alvarado afianza su rol en la conducción de las decisiones del Ejecutivo en materias clave.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
