El presidente de Empresas CMPC, Bernardo Larraín Matte, sostuvo que es preferible que la megarreforma impulsada por el gobierno de José Antonio Kast sea aprobada en el Senado por una diferencia de un solo voto antes que postergar su tramitación para conseguir un respaldo más amplio. En entrevista con T13 Radio, el empresario señaló que comparte la postura de quienes consideran plenamente válida una aprobación con el mínimo margen, al tiempo que discrepó de la idea de que la estabilidad de una ley dependa de contar con una gran mayoría parlamentaria.
Larraín Matte, expresidente de la Sofofa y fundador de Pivotes, advirtió que la economía chilena arrastra un estancamiento estructural que supera una década. Para enfrentarlo, propuso un plan en dos frentes: un conjunto de acciones de corto plazo que generen un punto de quiebre y un horizonte de largo plazo que impida que la recuperación sea solo cíclica y quede sujeta a los cambios políticos.
APROBACION POR MAYORIA MINIMA
El empresario afirmó que el contenido del proyecto y las ideas que lo sustentan deben conectar con la ciudadanía, aspecto que calificó como más relevante que la cantidad de votos obtenidos en la Cámara Alta. “Ojalá fueran muchos, pero si no son muchos, que se apruebe por uno”, insistió. Su declaración se produce en medio del debate sobre la iniciativa que busca reducir el impuesto corporativo al 23% y garantizar invariabilidad tributaria por 25 años a inversiones superiores a los US$ 50 millones.
Larraín Matte advirtió que si la tramitación se dilata, el proyecto corre el riesgo de convertirse en una norma “desabrida”, perdiendo su efectividad. Por ello, urgió a que el Congreso lo despache en un horizonte temporal acotado, condición necesaria para que cumpla su objetivo de generar un punto de quiebre en la actividad económica.
AGILIZACION DE PERMISOS
El líder de CMPC destacó las medidas que está adoptando la administración Kast en materia de permisos para inversiones. Mencionó que el Consejo de Ministros se reúne con mayor frecuencia y ya ha aprobado US$ 22.000 millones en proyectos. Además, valoró la gestión del ministro de Economía, Daniel Mas, quien, según relató, contactó a 600 titulares de proyectos con permisos vigentes para preguntarles qué faltaba para iniciar las obras. También señaló que se han transformado 30 permisos sectoriales, que antes demoraban meses o años, en declaraciones juradas.
Para el empresario, la agilización de los permisos es tan relevante como la reforma tributaria. Diagnosticó que el país cuenta con un sistema poco competitivo en materia impositiva, un régimen de autorizaciones que calificó de “engorroso y discrecional” y una legislación laboral rígida.
ROL DEL GOBIERNO
Larraín Matte asignó al Ejecutivo dos tareas centrales. La primera es la negociación parlamentaria para sumar apoyos, labor que, a su juicio, están realizando adecuadamente los ministros Claudio Alvarado (Interior y Segpres) y José García Ruminot (Segpres). La segunda es desarrollar un liderazgo inspirador que explique a la ciudadanía que el crecimiento económico depende del crecimiento de las empresas, una ecuación que, afirmó, es universal.
El empresario respondió a las críticas que plantean que la megarreforma solo beneficia a los grandes conglomerados. Cuestionó quién contrapone los argumentos de la oposición, que, según dijo, acusa a la iniciativa de promover el “chorreo” y de destruir el medio ambiente a través de cambios en los permisos ambientales. En su opinión, corresponde al gobierno y al empresariado contextualizar el papel que juegan las empresas en la generación de empleo y actividad.
ROL EMPRESARIAL
Larraín Matte sostuvo que el mundo empresarial debe asumir un rol más activo en la comunicación de su aporte al desarrollo. Insistió en que la conexión entre crecimiento económico y fortalecimiento de las empresas no es una fórmula mágica, sino una realidad observable en todas las economías del mundo.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
