La exministra del Trabajo y excandidata presidencial Jeannette Jara (PC) salió al paso de las críticas formuladas por el Presidente José Antonio Kast contra el Partido Comunista, luego de que la diputada Lorena Pizarro (PC) convocara a la ciudadanía a movilizarse. La respuesta de Jara se centró en defender el derecho a la protesta como un pilar básico de todo sistema democrático, cuestionando la interpretación que, a su juicio, hace el Mandatario de la movilización social.
CONTEXTO DEL DEBATE
La controversia se originó cuando la diputada Pizarro señaló, en una entrevista radial, que la ciudadanía debe organizarse y manifestarse, pues la lógica de que el Congreso resuelve todo es insuficiente. A su juicio, la presión social en las afueras del Parlamento es necesaria para demandar derechos, no beneficios. Estas declaraciones provocaron una rápida reacción del Presidente Kast, quien a través de sus redes sociales acusó al Partido Comunista de buscar agitar las calles tras haber sido derrotado electoralmente, intentando frenar los avances que impulsan el gobierno y el Congreso.
LA POSTURA DE JARA
En conversación con radio Duna, Jara respondió directamente al reproche presidencial. Según la exministra, Kast identifica erróneamente cualquier tipo de movilización social con violencia o incitación al desorden. Para la militante comunista, esta visión revela una comprensión limitada de lo que implica la democracia. “Penalizar la movilización social no corresponde en una democracia”, afirmó, agregando que las personas tienen todo el derecho a manifestarse. Sostuvo que el debate no solo será político, sino también social, especialmente en un contexto donde los partidos tradicionales enfrentan una crisis de representación.
MATICES SOBRE LA MOVILIZACIÓN SOCIAL
Jara, sin embargo, también marcó distancia con el argumento de su correligionaria Pizarro. A diferencia de la diputada, la exministra considera que en las últimas décadas los movimientos sociales han sido clave para lograr avances concretos. Puso como ejemplo las movilizaciones estudiantiles que llevaron a la gratuidad universitaria o las mejoras en infraestructura escolar. “Con eso también discrepo un poco, porque yo creo que muchas cosas se han resuelto precisamente por el movimiento social”, indicó, destacando que el Congreso no es el único canal para resolver demandas.
Cuestionó además el esfuerzo de la derecha chilena por calificar el estallido social como un acto delictual orquestado, señalando que quienes estuvieron ahí saben que esa versión no se ajusta a la realidad. A su juicio, la estrategia de disciplinamiento que busca imponer el oficialismo puede rendir frutos electorales de corto plazo, pero no contribuye a profundizar la democracia, sino a restringirla.
INDICACIONES LEGISLATIVAS
En la misma entrevista, Jara fue consultada sobre la advertencia de parlamentarios de la oposición de presentar un “tsunami” de indicaciones —que podrían superar el millar— al proyecto de Reconstrucción Nacional. La exministra valoró las indicaciones como herramientas útiles, siempre que se presenten con el espíritu de mejorar la legislación y cooperar en el proceso legislativo. Si bien reconoció que la expresión del diputado Jaime Araya pudo no ser la más afortunada, defendió que la cantidad de indicaciones debe estar a la altura de la complejidad del proyecto. Criticó que el gobierno pretenda aprobar la iniciativa “a matacaballo”, sin la discusión de fondo que requiere una reforma de esa envergadura.
CIERRE
Jara concluyó su intervención reiterando que la democracia no debe restringirse, sino profundizarse. La movilización social, señaló, es un componente esencial de ese proceso, y penalizarla resulta incompatible con el sistema político chileno. El debate, anticipó, no hará más que intensificarse en los próximos meses.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
