Eugenio Tironi: el desafío de la oposición en el debate de fondo
El sociólogo Eugenio Tironi analiza la reforma tributaria impulsada por el gobierno de José Antonio Kast y el rol que la oposición puede jugar en el Congreso. En una entrevista, sostiene que la oposición debe dejar la mera condición de obstructiva y entrar en un debate más profundo, especialmente en materia de innovación y productividad.
LA REFORMA TRIBUTARIA Y LA OPORTUNIDAD DE LA OPOSICIÓN
Tironi señala que la propuesta de Hacienda busca favorecer a las grandes empresas, en un sentido contrario a las políticas de gobiernos desde la transición, que dirigían recursos a la población mediante un crecimiento del Estado. Para el sociólogo, el poder de la oposición se ha trasladado al Congreso, donde tiene la oportunidad de introducir cambios en la discusión en particular.
El analista recuerda que desde los años 90 los gobiernos solían realizar discusiones prelegislativas, algo que el actual gobierno no ha hecho. Aun así, cree que los parlamentarios de oposición pueden transmitir una orientación socialdemócrata moderna, que crea en el sector privado e incentive el empleo formal, transformando el patrimonio educativo en capacidad productiva.
LA NECESIDAD DE INNOVACIÓN Y CAMBIO DE ENFOQUE
Tironi expresa su desconcierto ante el enfoque del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. Aunque valora su perfil de microeconomista, esperaba que impulsara políticas para mover el tablero productivo, en lugar de discutir temas de los años 80. Chile, dice, tiene un déficit gigantesco de innovación, con bajísima tasa de patentes, y las empresas no generan nuevas ideas.
El sociólogo propone replicar acuerdos como el de Codelco-SQM, combinando respaldo estatal y capital chileno en sectores estratégicos como salmones, agricultura o energías renovables. Para ello, se necesita un Estado más inteligente y ágil, no un shock general que parte de una visión ideológica equivocada de que el país está destruido.
LOS RIESGOS DE LA OPOSICIÓN Y EL DIÁLOGO
Tironi advierte que el principal riesgo para la oposición es ser gobernada por la calle, si la reforma tal como está planteada provoca tensiones sociales. La oposición no debe caer en la tentación de sumarse irreflexivamente a movilizaciones y volver a la lógica post 18 de octubre, pues eso le daría municiones a quienes la acusan de octubrista.
También critica la estrategia del ministro Claudio Alvarado de intentar acercarse al Socialismo Democrático satanizando al Frente Amplio. Para Tironi, es miope, porque las nuevas generaciones del Frente Amplio, formadas en temas concretos como permisología o mercado de capitales, pueden apoyar medidas de innovación y tecnología sin los prejuicios de la izquierda del siglo XX.
EL FUTURO DEL DIÁLOGO Y LA EXPLICACIÓN CIUDADANA
El sociólogo considera que el cambio de gabinete fue oportuno, pero que el gobierno debe dar una explicación seria a los ciudadanos, sin clichés ni hipérboles. Critica que el presidente Kast trate a los chilenos como niños, con frases como “todo va a estar bien”, que resultan irritantes. La gestión del gobierno, dice, se parece más a la de una familia que a la de una institución compleja, y eso se nota en la falta de experiencia en organizaciones con roles definidos.
Tironi cree que la oposición puede buscar acuerdos similares a la reforma de pensiones, un acto de creatividad política notable. Para ello, debe apelar al pragmatismo del ministro Quiroz y del propio Tomás Rau, y enfocarse en innovación, regionalización y cohesión social, dejando atrás la discusión doctrinaria y el obstruccionismo.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
