Óscar Landerretche, economista y académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, sostiene que el mecanismo de reintegración tributaria propuesto en el actual proyecto de reforma fiscal tendría un impacto más significativo sobre la inversión que la sola reducción de la tasa impositiva corporativa. La afirmación fue realizada durante el seminario “Claves del proyecto de Ley: a 20 días de iniciar la tramitación”, organizado por Deloitte, y profundizada posteriormente en declaraciones al medio Pulso. La iniciativa legal comenzará su tramitación en el Senado la próxima semana.
ESTRATEGIA GUBERNAMENTAL
Landerretche evaluó la estrategia del Ejecutivo de incluir en un único proyecto medidas de reactivación de corto plazo junto a una reforma estructural del sistema tributario. Calificó la maniobra como “arriesgada” y “peculiar”, al mezclar elementos como impuestos a cigarrillos y pañales con cambios de fondo. Aunque reconoció que hasta ahora la lógica ha funcionado relativamente bien, consideró que hubiera sido preferible un texto más focalizado en la reactivación urgente, con iniciativas como el IVA a la vivienda, dejando los debates ideológicos –impuesto a la ganancia de capital, herencia o contribuciones– para otra instancia.
REINTEGRACIÓN Y TASA CORPORATIVA
El académico se mostró favorable a rebajar la tasa corporativa para alinearla con los estándares de la OCDE, pero advirtió que en la reintegración tributaria se debe “tener harto cuidado” para no repetir los errores del FUT, que terminó siendo un mecanismo de evasión sin incentivos reales a la inversión. En su opinión, la integración genera equidad horizontal, pues el principio debe ser que los impuestos a la renta progresen según el ingreso, no según el tipo de renta. “La reintegración tiene mayor efecto sobre la inversión que la reducción de la tasa a las empresas”, enfatizó, basándose en su experiencia con sectores corporativos, incluido el minero.
INVARIABILIDAD TRIBUTARIA
Respecto a la cláusula de invariabilidad tributaria por 25 años, Landerretche consideró atendible la idea, pero condicionada a que las empresas que se acojan paguen una tasa mayor que aquellas no sujetas a ese régimen. Recordó que el DL600 durante la dictadura operaba bajo esa lógica, y señaló que al proyecto actual le falta ese elemento de precio mayor.
DÉFICIT Y FINANCIAMIENTO
Sobre el impacto fiscal, Landerretche afirmó que el consenso entre economistas tributarios que trabajan con cifras es que el proyecto genera déficit, compensado solo parcialmente en el mediano plazo si se produce una reactivación. “Esta retórica de que se pagaba solo, no lo hace”, sentenció. Para cubrir el faltante, propuso como candidatos la eliminación de exenciones tributarias que están bien justificadas y la rebaja del gasto público, temas que ya están en discusión.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
